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9/24/2009

Viene a cuento

Alcohol is a very necessary article ... It makes life bearable to millions of people who could not endure their existence if they were quite sober. It enables Parliament to do things at eleven at night that no sane person would do at eleven in the morning.

G.B. Shaw


6/25/2008

Candelabro – Konstantinos Kavafis

En un cuarto –vacío, pequeño, cuatro paredes
cubiertas de tela verde–
un hermoso candelabro arde cálidamente;
y en su ardor, cada una de nuestras pasiones
arde también con violenta lascivia.

En el pequeño cuarto, donde brilla el
vívido fuego del candelabro,
la luz es única
No es para cuerpos tímidos
la voluptuosidad de estas llamas.


9/15/2007

Lisbon revisited (1926)

Nada me ata a nada.
Quiero cincuenta cosas al tiempo.
Con la angustia del ávido de carne anhelo
no sé bien qué:
definidamente lo indefinido...
Duermo inquieto, y vivo el soñar inquieto
del que duerme inquieto, a medias soñando.

Me cerraron todas las puertas abstractas y necesarias.
Corrieron las cortinas ante todas las hipótesis que habría podido ver en la calle.
En el callejón donde me encuentro no está el número de puerta que me dieron.

Desperté a la misma vida que me había adormecido.
Hasta mis ejércitos soñados sufrieron la derrota.
Hasta mis sueños se sintieron falsos al ser soñados.
Hasta la vida sólo deseada me harta -hasta esa vida...

Comprendo a intervalos inconexos,
escribo en los lapsos de cansancio
y es tedio hasta del tedio lo que me arroja a la playa.
No sé qué destino o futuro compete a mi angustia sin timón;
no sé qué islas del Sur imposible son las que me aguardan, náufrago,
o qué palmares de literatura me darán un verso al menos.

No, no sé esto, ni sé otra cosa, ni sé nada de nada...
Y en el fondo de mi espíritu, donde sueño lo soñado,
en los campos más remotos del alma, donde recuerdo sin causa
(y el pasado es una niebla natural de lágrimas falsas),
en los caminos y atajos de las florestas lejanas,
donde supuse mi ser,
huyen desmantelados, últimos restos
de la ilusión final,
mis ejércitos soñados, derrotados sin haberlo sido,
mis cohortes por existir, despedazadas en Dios.

Otra vez vuelvo a verte,
ciudad de mi infancia pavorosamente perdida...
Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí...
¿Yo? Pero, ¿soy yo el mismo que aquí vivió y aquí volvió,
y aquí volvió a volver y a volver,
y aquí de nuevo ahora ha vuelto a volver?
¿O todos los Yo con los que aquí estuve, o que estuvieron, somos
una serie de cuentas-entes ensartadas en un hilo-memoria,
una serie de sueños de mí por alguien que hay fuera de mí?

Otra vez vuelvo a verte,
el corazón más lejano, el alma menos mía.

Otra vez vuelvo a verte -Lisboa y Tajo y todo--,
transeúnte inútil de ti y de mí,
extranjero aquí como en todas partes,
tan casual en la vida como en el alma,
fantasma errante por los salones del recuerdo
envuelto por el ruido de ratas y de maderas que crujen
en el castillo maldito de tener que vivir..

Otra vez vuelvo a verte,
sombra que pasa a través de las sombras y brilla
un instante a una fúnebre luz desconocida
y se adentra en la noche cual estela de barco al perderse
en el agua que dejamos de oír...

Otra vez vuelvo a verte,
pero, ¡ay, a mí no vuelvo a verme!
Se ha roto el espejo mágico en el que volvía a verme idéntico
y en cada fragmento fatídico sólo veo un pedazo de mí
-un pedazo de ti y de mí.


Alvaro de Campos

4/22/2007

Naranjo en flor

Virgilio y Homero Expósito

Era más blanda que el agua,
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...

Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el viento.
Después... ¿qué importa del después?
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.

¿Qué le habrán hecho mis manos?
¿Qué le habrán hecho
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda.
canción de esquina
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.

4/20/2007

Poesía vertical 7 – Roberto Juarroz

Cuando se ha puesto una vez el pie del otro lado
y se puede sin embargo volver,
ya nunca más se pisará como antes
y poco a poco se irá pisando de este lado el otro lado.

Es el aprendizaje
que se convierte en lo aprendido,
el pleno aprendizaje
que después no se resigna
a que todo lo demás,
sobre todo el amor,
no haga lo mismo.

El otro lado es el mayor contagio.
Hasta los mismos ojos cambian de color
y adquieren el tono transparente de las fábulas.

Autopsicografía - Fernando Pessoa

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras siente.

Y los que leen lo que escribe
en el dolor leído siente bien,
no los dos que él tuvo
mas sólo el que ellos no tienen.

Y así en los rieles
gira, entreteniendo la razón,
ese tren de cuerda
que se llama el corazón.

Carta a Adolfo Casais Monteiro

Fernando Pessoa – 13 de enero de 1935

(...) "Paso ahora a responder a su pregunta sobre el génesis de mis pseudónimos. Voy a ver si consigo responderle completamente.
"Comienzo por la parte psiquiátrica. El origen de mis pseudónimos es el hondo trazo de histeria que existe en mí. No sé si soy simplemente histérico, si soy, más propiamente, un histérico-neurasténico. Tiendo a esa segunda hipótesis porque hay en mí fenómenos de apatía que la histeria, propiamente dicha, no encuadra en el registro de sus síntomas. Sea como fuere, el origen natural de mis pseudónimos está en mi tendencia orgánica y constante a la despersonalización y a la simulación. Estos fenómenos -felizmente para mí y para los otros- mentalizáronse en mí; quiero decir, no se manifestan en mi vida práctica, exterior y de contacto con otros; hacen explosión hacia adentro y los vivo yo a solas conmigo. Si yo fuera mujer -en la mujer los fenómenos histéricos irrumpen como ataques y cosas parecidas- cada poema de Álvaro de Campos (el más histéricamente histérico de mí) sería una alarma para la vecindad. Pero soy hombre -y en los hombres la histeria asume principalmente aspectos mentales–; así, todo acaba en silencio y poesía..." (...)
Traducción Sebastián Santisi

4/13/2007

Nosotros dos

Christian Lucero
Fragmento

(...) Y aunque nunca Te lo diga

cuando me tocas
en aquel juego de manos
que parecen olas y
aunque nunca Me lo digas
cuando te miro
en aquel juego de miradas
que semejan gaviotas
lo que realmente importa
es que este sentimiento
se ha vuelto verdadero.