5/17/2009

¿Cuánto tiempo?

¿Cuánto tiempo durará el novedoso tono conciliador del oficialismo en la campaña? (Mientras el Jefe de Gabinete y cuarto candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, Sergio Massa, habla en la televisión como si fuese una maestra de sala rosa, me da la sensación de que a Néstor Kirchner, ex presidente y primer candidato por el mismo distrito, lo tienen en Olivos atado a una silla como Ulises se hizo atar al mástil del barco para poder escuchar el canto de las sirenas)

¿Cuánto tiempo podrá permanecer la tercera candidata a diputada por la Capital Federal, Elisa "Lilita" Carrió sin citar el Antiguo Testamento ni hacer alguna denuncia o predecir el Apocalipsis?

¿Cuánto tiempo podrán sostener los candidatos del PROperonismo Felipe Solá y Francisco de Narváez, y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, la precaria convivencia que establecieron con miras a las elecciones? (En Barrio Parque, los matrimonios mal avenidos terminan con ceniceros voladores, si no, pregúntenle a Huberto Roviralta)

¿Cuánto tiempo mantendrá la clase dirigente argentina su forzada sonrisa frente a la cruda parodia del programa de Marcelo Tinelli? (Hasta ahora el único que sugirió un cambio de rumbo para proteger a la primera mandataria –"ponerla a un costadito"– fue el inefable Aníbal Fernández)

¿Cuánto tiempo podrán alimentar los resucitados radicales la ilusión de que el espíritu de Raúl Alfonsín los ilumina? (Son notables los esfuerzos de su hijo Ricardo para parecerse al fallecido ex presidente)

¿Cuánto tiempo tolerará la tercera candidata a diputada del oficialismo por la Provincia de Buenos Aires la ardua tarea de ser Evita, peronista, pacifista, rebelde e inconformista a tiempo completo? (Y, para completarla, recitando la letra de Imagine de John Lennon)

Hasta el 28 de junio hay tiempo de que estas forzadas máscaras –seguramente sugeridas por los asesores en comunicación con las encuestas a la vista– se caigan. Esperemos que no suceda después, como le pasó al presidente que iba a ser el médico, el policía, el maestro y el bombero de todos los argentinos y, en cambio, terminó saliendo de la Casa de Gobierno en helicóptero para nunca más volver.

5/08/2009

A mí no me habla

Desde su asunción, en diciembre de 2007, la señora que ejerce la Presidencia de la Nación –me resisto a utilizar el femenino de presidente y no puedo omitir que una de las entradas de la RAE para dicha palabra la define como "(coloq.) la esposa del presidente"– ha cambiado mucho su relación con los medios de comunicación. En un principio, sus contactos eran casi nulos y sus apariciones se reducían a los actos partidarios. Luego, a raíz del larguísimo conflicto con los productores agropecuarios, la estrategia dio un importante viraje y una de las dependencias de la residencia de Olivos se transformó en el lugar desde el cual la Primera Mandataria mantiene frecuentes encuentros con la prensa nacional e internacional.
Sin embargo, algo no ha cambiado: la señora Fernández de Kirchner –no sé cómo mantiene ese subyugante "de" alguien que se empeña en complicar sus alocuciones con la multiplicación de los "todos y todas" o "ellos y ellas", impostura verbal de la igualdad de género políticamente correcta– no le habla al país.
Lo repito todo junto: la señora Fernández de Kirchner no le habla al país. Nunca mira a cámara, nunca se dirige a esos "todos y todas" que le delegaron la función que hoy cumple; nunca hace otra cosa que buscar la aprobación de los asistentes a un acto proselitista o de los ocupantes de las primeras filas de asientos en la corte de Olivos, esos fieles seguidores de su gestión, los incondicionales, aquellos que interrogados acerca de su desempeño seguramente la vivarán.
No le dijo al país que enviaría al Congreso la resolución 125; no le dijo al país que habría planes para adquirir automotores, heladeras, cocinas, calefones, termotanques o bicicletas; no le dijo al país que implementaría un plan de obras públicas por $111.000 millones.
Es posible que ese estilo de aparición mediática se deba a que está atravesada por los tics y muletillas de tantos años en el Congreso, donde no se le habla a la ciudadanía sino a los pares con los que se comparte la actividad legislativa. O, tal vez, la típica toma de primer mandatario sentado a una mesa de trabajo con la sola compañía de la bandera nacional le produzca cierto escozor por recordarle las tristes cadenas nacionales de la dictadura. Puede ser también que ese formato la remita al archiconocido escenario del Despacho Oval que, aunque modernizado por la informalidad de Obama, dista mucho de parecerse al "Aló Presidente" de Chávez.
Entonces elige el atril, el micrófono obsesivamente acariciado, la mirada puesta en un auditorio amigable. Pero no me habla a mí. De un modo cortés me deja afuera. A mí y a otro montón de ciudadanos y ciudadanas que, también, somos parte del "todos y todas".

4/29/2009

Lo demás es silencio

Si la oposición triunfa en las elecciones, la Argentina va a ser una bolsa de gatos.
Clotilde Acosta (a.k.a. Nacha Guevara)

Nos tapó la lava

Si algo caracteriza a la democracia es la previsibilidad de la dinámica institucional.
Los pueblos construyen sus aciertos y amasan sus errores en términos de años, no de hechos puntuales como puede ser una elección.
¿Sobre qué volcán están sentados nuestros gobernantes para saber a ciencia cierta que si levantan de allí sus reales posaderas el país explotará?

4/27/2009

Mañana

A partir de una iniciativa de Clarín Blogs y por intermedio de su responsable, la querida Vanina Berghella, mañana martes, a partir de las 17 horas, estaré coordinando una de las charlas del ciclo "La hora de la web participativa" que tiene lugar en la Feria del Libro.
Me tocará el honor de presentar a Omar Genovese y Humberto Acciarressi, autores de los blogs El fantasma y A través del Uniberto, quienes fueron convocados para conversar acerca de blogs, lliteratura y cultura.
Dado que son dos grossos, de seguro no me darán mucho trabajo, lo que me permitirá disfrutar a fondo de sus afilados intercambios.