7/10/2008

Sílice y cal

Superficie de arena olvidada
en el fuego
que alguna vez lo hizo
lengua ardiente.

La grieta
dibuja un río
que no cesa de fluir
buscando el borde.

Y si hay memoria
es para los golpes
que alguna vez lo conmovieron,
que alguna vez lo quebrarán
sin previo aviso.

Irremediablemente frágil.
Entregado al fervor de las moléculas
que no lo dejan ser cristal.

4 comentarios:

Orson Díaz dijo...

Alguna vez fuimos lenguardiente. Y ya lo seremos nuevamente.

Juana Banana dijo...

adhiero a Orson.

Ese fuego que nunca fatuo está siempre en tus ojos, o me equivoco?

abrazos más que siderales!

pd: ya mando mail

olga dijo...

Es un poco dificil de entender. "superficie de arena olvidada en el fuego...etc".
Hay algo que no me suena muy bien y me distrae. Desde luego entiendo el poema pero te repito ese verso inicial me distrae.

Palbo dijo...

Me encantó este post. Es una lástima que no lo haya leído.