9/14/2008

De ningún lado

El sentido de pertenencia es, sin lugar a dudas, algo común a la mayoría de los seres humanos. Clubes, asociaciones, logias, colegios profesionales, comunidades y también familias, parejas, amigos reúnen a las personas según reglas diversas, profesiones o intereses compartidos que, en ocasiones, hasta tienen sus propias jergas, giros particulares de un idioma que les permite reconocerse a poco de haberse encontrado.
El género humano parece sentirse amparado bajo el ala protectora de estas sociedades más o menos formales y pertenecer –sentirse aceptado y reconocido en esa pertenencia– se transforma en un atributo más para el ropaje de la identidad.
Pues bien, yo no pertenezco a ningún lugar. Soy, eminentemente, de ningún lado.
No me atraen los clubes. No adhiero a ninguna asociación, agrupación ni colegio profesional o sucedáneo. Mucho menos a una logia. La familia –que me da identidad formal y a la que sin dudas pertenezco en sentido amplio– no me condiciona con sus leyes explícitas o implícitas. No soy propiedad ni extensión de pareja alguna. No tengo esos grupos de amigos que se reúnen –para charlar, jugar a las cartas o ir al cine– de manera periódica o que pasan juntos las vacaciones. Y, por último, las comunidades –cuanto más específicas y exclusivas, con sus códigos y tics para iniciados– me aburren soberanamente.
Esta rebelión inconsciente frente a cualquier forma de cofradía podría ser vista como una elección de la soledad. Pero cuando no quiero estar sola, siempre tengo con quién estar. Como una imposibilidad. Pero suelo ser bienvenida en casi cualquier grupo al que quiera ingresar y me adapto a su funcionamiento sin dificultades hasta que siento que comienza a operar como un corsé. Como una extravagancia. Pero quien me conozca sabrá que soy bastante más sencilla de lo que parece.
Yo elijo pensar que, por sobre todas las cosas, amo y respeto mi libertad.
Elijo pensar, como Groucho Marx, que "no deseo pertenecer a ningún club que acepte como socio a alguien como yo".

1 comentario:

Juana Banana dijo...

ahhhhh

esa luna libertaria acuariana.

Al mismo tiempo tenés una conciencia social im pre sio nan te

abrazos libres, saltarines, cantantes, contentos

:)